Ámsterdam puede ser un problema para su bolsillo
si se decide por un paseo por sus calles repletas
de todo tipo de tiendas. Hay tantas cosas, tanta variedad,
que muchas veces uno no puede resistir, aunque sea
una nadería de poco valor. Desde tiendas de
antigüedades, mercados y rastros de ropa, hasta
joyas, cuadros, casas de decoración
y arreglos florales, hacen de esta ciudad un verdadero
festival de la compra. Nieuwedijk-Kalverstraat,
es una de las calles (peatonal) más importantes
en el circuito de tiendas de esta ciudad. En esta
calle encontrarán todo tipo de objetos extraños,
antigüedades, casas de lujo y las más
extravagantes que se puedan imaginar. Las Nueve calles
es el circuito por excelencia.
Allí, entre los espectaculares canales, encontrarán
tiendas de discos antiguos, galerías de arte,
casas de fotografía, ropa de primera y segunda
mano y muchas librerías perdidas por las callejuelas.
Pero también Ámsterdam,
como toda gran ciudad, ofrece la opción de
las grandes tiendas y centros comerciales, aunque
estos últimos no están tan arraigados
en la sociedad como en otros países. Los mercados
o rastros que se organizan en las plazas o al borde
de los canales, son realmente las atracciones más
buscadas por los lugareños.