|
El Museo Van Gogh fue inaugurado
el año 1973. El sobrino nieto del artista, heredero
de la colección, creó la Fundación
Vincent Van Gogh que desde 1960 se
había encargado de exponer las obras en diferentes
museos y crear la colección permanente que encontraremos.
Consta de dos edificios, el original diseñado
por el arquitecto Guerrit Rietveld,
quien no pudo dirigir la construcción al morir
antes de que comenzarla, y el edificio anexo que se
construyó debido al crecimiento de visitantes
que obligó a separar en dos edificios la colección
permanente y el ala de exposiciones. Este último
es un espectacular edificio con forma de elipse de diez
metros de altura por 76 de longitud, diseñado
por Kisho Kurasawa, quien no dudó
en usar valiosos materiales como el revestimiento de
titanio del tejado, la piedra natural
veteada de las paredes o la pizarra del estanque. El
edificio principal tiene como sorprendente
detalle la escalera del vestíbulo central, donde
la luz natural penetra desde lo alto y fluye en las
distintas salas del museo.
El Museo Van Gogh se encuentra en Museumplein,
se accede por Paulus Potterstraat 7
y se puede llegar sin complicaciones con los tranvías
2, 3, 5, y 12 y los autobuses 170, 171 y 172. Los accesos
están adaptados para personas que necesitan atención
especial y todas las plantas poseen ascensores. También
se puede solicitar sillas de ruedas o coches
de bebés disponibles para visitantes.
La colección de la obra de Vincent
Van Gogh abarca las tres plantas del museo y está
distribuida en 5 etapas. La primera va de 1881 a 1986,
en ésta encontramos sus primeras obras, fruto
de su experiencia como predicador en las zonas más
miserables, como el grabado “Los comedores de
patata”. La segunda etapa corresponde a su estadía
en París y va de 1886 a 1988: obras como “Boulevard
de Cliché” o “Autorretrato
con sombrero” le corresponden. Luego encontraremos
las obras de su etapa en Arlés, cuando cambió
París por la región de Provenza en un
intento de fundar el Taller del Mediodía con
sus amigos pintores.
De esta etapa son “La casa amarilla”,
“La habitación”, “Los Girasoles”.
Su cuarta etapa corresponde a su estancia en Saint-Rémy
de 1889 al 90, y los cuadros que encontraremos
son entre otros “El jardín del hospital
San Pablo”, “Los olivos”, “La
resurrección de Lázaro (según Rembrant)”.
De la última etapa, que va de 1890 al 91, es
su inquietante “Los cuervos sobre el trigal”;
después de acabar este cuadro Van Gogh se pega
un tiro en la cabeza. Todas estas obras están
distribuidas también junto con obras de sus compañeros
pintores como Gauguin y Toulouse-Lautrec
y de otros impresionistas.
|
|