|
Los holandeses se suelen asociar
con la amabilidad —a pesar de cierta frialdad
y desinterés en relación con los extranjeros
y sus respectivas culturas—, el laicismo
y la apertura de miras —altísima tolerancia
sexual y de consumo de drogas, aunque parece ser que
esto es más un reclamo turístico que una
realidad extendida por todo el país, ya que los
coffee shop (donde se vende marihuana) o las mujeres
de los escaparates de los sex shop del Red Light
District se dan únicamente en Amsterdam.
En el campo de las relaciones sociales
se dice, también, que las holandesas son muy
independientes, y que en los Países Bajos
las relaciones entre los dos sexos
son bastante igualitarias, puesto que a los hombres
no se les exige, como en la mayoría de las culturas,
que demuestren su hombría y su capacidad de seducción.
En las calles de Holanda,
pero sobre todo de la ciudad de Amsterdam, es frecuente
cruzarse con gente de muchas razas que no tienen nada
que ver con la imagen tópica del pelo rubio y
los ojos azules de un holandés nativo. La multiculturalidad
holandesa es famosa alrededor del mundo -en Amsterdam
vive gente de más de 200 países-..
Pero parece ser que, en realidad, los
holandeses toleran pero no acogen a los inmigrantes.
Les “permiten” estar en su país,
en sus ciudades, pero es difícil que los lleguen
a considerar como miembros de pleno derecho de su “club”.
En el país que se jacta de ser el más
liberal del mundo, el miedo al extremismo islámico
ha llegado igualmente, en parte por el asesinato del
cineasta Theo Van Gogh a manos de islamistas
radicales hace unos años.
Aún así, los holandeses
tienen muchas cosas buenas, como su alto coeficiente
intelectual, su aptitud para las lenguas —en las
calles, cualquiera puede indicar una dirección
en inglés y, en general, casi todo el mundo habla
por lo menos una lengua extranjera—, y una gran
afición por desplazarse en bicicleta
—hay casi dos bicis por coche—,
lo que se refleja en una red de carril bici de más
de 15.000 kilómetros. Aunque la famosa tolerancia
holandesa no sea exactamente como nos pensamos, sigue
siendo uno de los países más abiertos,
tolerantes y dialogantes del planeta.
Un ejemplo de ello es que los gobiernos
siempre están formados por coaliciones. Como
curiosidad, los holandeses celebran los éxitos
académicos de los niños colgando la bandera
nacional con la mochila del estudiante fuera de la casa.
Holanda ha dado a la historia personajes famosos como
la doble espía de la Primera
Guerra Mundial Mata Hari, nacida en
Leeuwarden con el nombre de Margaretha
Geertruida Zelle (1876-1917), el inventor del
microscopio, Antonie van Leeuwenhoek (1632-1723), o
el pintor Rembrandt (1606-1669), el
más importante de la historia de Holanda seguido,
probablemente, por Van Gogh (1853-1890).
|
|