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Si conocemos Holanda a través
de esos cuadros, esas fotografías inundadas de
campos llenos de tulipanes multicolores no es por un
vulgar prejuicio cultural sino porque es el país
de mayor exportación tulipanera. La principal
región de cultivo es la que
en holandés denominarían el Blloembollenstreek,
una zona de más de 30 km sembrados de flores,
situada entre las poblaciones de Haarlem y Leiden.
Durante enero esta zona empieza a poblarse
de pequeños botones de colores como si de un
paisaje puntillista se tratara, hasta que en abril los
trazos se hacen mayores, aparecen los pétalos
y apenas si puede discernir alguna tonalidad que no
sea de un color vivo y llamativo.
Rodeado de todos estos campos está
el pueblo Aalsmeer, alrededor del cual
encontramos la mayor extensión de tierra en la
que se cultivan flores del mundo. En este punto se puede
disfrutar del proceso de cultivo de las flores y participar
de la actividad del mercado de flores en el que se desarrolla
la actividad económica de este sector.
Pero donde se produce más actividad
económica entorno a la industria de los tulipanes
es en a la ciudad de Haarlem, la ciudad industrial de
la zona. En Ámsterdam se puede disfrutar de este
esplendor florístico traído generalmente
de la mencionada Aalsmeer en el Mercado
de las flores, y ampliar conocimientos sobre el mundo
botánico y muchas más especies de alrededor
del mundo en el jardín botánico, el Hortus
Botanicus de Ámsterdam.
El jardín botánico fue
fundado en 1638 con fines curativos
y empezó a ampliar su colección importando
a través de compañías venidas de
las indias y más tarde de América. En
sus 1,2 hectáreas en forma de L crecen las diversas
especies entre las cuales la mayoría son cactus,
palmeras y especies exóticas. Éstas están
protegidas por una estructura de hierro que soporta
los tejados de cristal en forma de
cúpula y un puente colgante que situado en el
centro desde el cuál pueden obtenerse perspectivas
más globales.
En el mercado de las flores se pueden
encontrar muchos tipos de flores, pero especialmente
tulipanes. El mercado ofrece desde el siglo
XVII un paseo ineludible lleno de sensaciones,
asear por él es adentrarse en un mundo vivo,
lleno de atractivos sensoriales; la vista se llena de
colorido y texturas salidas de muchas formas diferentes
y el olfato no da abasto con todos los aromas. En cada
parada hay flores presentadas de formas distintas, los
escalones se llenan de ramos variados, macetas y sobrecitos
con semillas y bulbos de tulipanes para plantar tu propia
Holanda en casa. Atendidos por simpáticos personajes
que les darán consejos sobre exactamente cómo
tiene que cuidarlas, en qué condiciones y cuándo
plantar, por ejemplo.
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