Ámsterdam debe su tremendo encanto a barrios
como el Jordaan, donde la estética del casco
antiguo sumada a la peculiar postal de los canales,
lo hacen uno de los lugares más hermosos de
la ciudad. Hoy en día el barrio dista mucho
de ser lo que en sus comienzos (un barrio
obrero y humilde de casitas pintorescas).
Por el contrario, con las remodelaciones hechas en
el siglo XX, el barrio acrecentó
sus viviendas y terminó siendo un lugar histórico
en el que conviven jóvenes de gran poder adquisitivo,
una verdadera confluencia de arte, bares de moda y
distintas vanguardias.
Uno de los edificios más relevantes es la
iglesia de Noorderker, de preciosa arquitectura. También
en Joordan podrán encontrar muesos como el
Theo Tijssen, dedicado al gran escritor
de Ámsterdam; y el famoso museo de Pianolas,
con sus inconmensurables archivos de música
y las muestras de los diferentes pianos y pianolas.
Uno de los grandes atractivos del barrio son sus pequeñas
tiendas y los mercados. El Lindenmarkt es
el mercado más importante y funciona los días
sábados. El Westertraat y
el Noordermarkt son de una impronta
más humilde, pero a la vez más cálidos,
al mejor estilo rastro de tiendas increíbles.